Un día que
amanece como siempre. Caminamos por una calle muy a gusto viendo la existencia desde
la perspectiva que acostumbramos. Sin
querer, nos tropezamos con unas gafas, por curiosidad las levantamos del piso,
no las ponemos y nuestra forma de ver la vida cambia para siempre…
Con las
gafas puestas nos llevamos tremenda sorpresa, vemos la vida sin color. Caminamos
la misma calle por dónde veníamos, entramos a los mismos lugares como
acostumbramos, vemos los mismos anuncios en carteles, en revistas, en
periódicos y nos damos cuenta que este mundo en donde vivimos no es tan
perfecto como lo era cuando abríamos los ojos sin tener las gafas puestas. Al ponernos las gafas todo cambió, ya no
vemos carteles a todo color anunciando celulares, sino carteles con un fondo
blanco y escrito en grandes letras negras nos pregunta, ¿hacia dónde te diriges?
Nos sacamos las gafas y entramos a un kiosco, admiramos revistas de actualidad,
de deportes, de mujeres, de automóviles y periódicos con los últimos problemas
económicos mundiales. Nos volvemos a
poner las gafas y solo apreciamos páginas en blanco y negro que nos preguntan:
¿Es Dios parte de tu vida? ¿Quién es tu guía? ¿Cuáles son tus metas de acá a cinco años? ¿Qué
hiciste por tu familia hoy? ¿A quién le debes respeto? ¿Sabes dónde están tus
hijos ahora? ¿Sonreíste a alguien hoy? ¿Dijiste, por favor, gracias, buenos
días? ¿Te enfocaste en otra persona que no fueras tú mismo?
Lo curioso
es que estos medios a todo color, con anuncios publicitarios que cuestan una
fortuna es que no informan, sino que viven de las desgracias de todo el mundo. TODO es un gran
negocio: huracanes, huelgas, raptos, asesinatos, violencia de género, drogas y chismes
de la farándula para “la recreación”.
No dudo que
la tecnología ha hecho mucho bien a la humanidad pero también ha causado
efectos desastrosos. Vivimos en una sociedad de consumo tan grande que ni
siquiera hay un “hasta aquí”. Nadie traza la línea, especialmente en la educación
que debemos darles a nuestros hijos. Hemos criado una generación y por cierto
ya van varias y siguen llegando, que no han tenido que caerse para
levantarse, como nos ocurrió a nosotros. El fracaso, las decepciones,
los resbalones son los que aportan a que el ser humano tenga que levantarse, volver
a comenzar y demostrarse a sí mismo que puede.
A nuestros hijos les hemos dado todo servido en bandeja de plata y el
resultado es una generación de personas frágiles que al más mínimo encontronazo
con la vida vuelven volando al nido porque no pueden resolverse por sí mismos. Como
nunca los dejaron caer, nunca se vieron obligados a levantarse.
Los padres de
esta época no están acostumbrados a decir “no” y todo está permitido. Niños de
cinco años con celulares y cortes de cabellos estrafalarios, padres desesperados en las oficinas médicas buscando
un enchufe para cargar la Ipad o el “video player” para que el nene se
entretenga (y no jo..) y la espera no sea tan larga… para su madre. Para poder proveer estos juguetes caros es
necesario que ambos en la pareja trabaje y cuando por fin llega la noche están muy
cansados para educar. El dinero que se gasta se carga a tarjetas de crédito
con altos intereses bancarios por que el presupuesto no da para más y lo único que pueden pagar es el mínimo requerido trayendo consigo sueldos empeñados en deudas y discusiones a granel. (Una vida ideal en un ambiente muy placentero para un niño, pero tiene la última computadora del mercado!!!!) Los principios y los valores no se puede recibir en la escuela, se adquieren en el hogar y esa es la función primordial que acarrea ser padre.
Se ha
destruido el pilar que mantenía a la sociedad estructurada, la familia, que es
la célula madre prácticamente no existe. Ahora no te casas, vives… y cuando
algo no les gusta no buscan la solución al problema, se separan. Siempre hemos vivido rodeados de un nido de
víboras del que no tenemos conocimiento certero porque no participamos de él, pero
existe cada vez más marcado y todo se está desmoronando.
Antes a la iglesia se
iba a orar, se iba a conocer la palabra, ahora en la misma iglesia, el pastor
provee listas a la congregación para instruirlos por quién “conviene” votar en
las elecciones. ¿Cuáles serán los
beneficios para la iglesia? ¿Qué clase
de negociaciones o de promesas habrá entre esos políticos, a quiénes los
feligreses les están dando su voto, y esos pastores? ¿Por qué tratan a sus huestes como un rebaño
ignorante que debe ser pastoreado sin permitirles pensar? Porque se dejan tratar como un rebaño y sólo necesitan un pastor para que los tenga en el redil.
Desde otro ángulo,
están los periódicos que en vez de informar con objetividad buscan sus propios
intereses comerciales y tergiversan las noticias según su conveniencia. Lo importantes no es mantener al pueblo informado sino manipular la atención pública hacia donde les conviene. Los
periodistas actuales no tienen vos ni voto y si desean conservar su trabajo
deben seguir las instrucciones, si no, pa’ la calle es que van.
Los
políticos, senadores, representantes, gobernadores y presidentes llegaron ahí
arriba no porque eran los mejores, no porque eran “buenos” sino porque tuvieron
la astucia de acomodarse y buscar la plataforma que les permitiera aplastar
cabezas sin importar el método para llegar arriba. En la política todo vale, los sobornos están a
la orden del día y como el contubernio entre los mismos políticos es tan
grande, “yo no digo nada para que tu no digas nada”. (Todos contentos robando alegremente.)
A unos días
de las elecciones no dan ganas de ir a votar por ninguno de ellos, sin embargo
las campañas siguen hasta último momento tratando de vendernos mentiras,
regalando una nevera aquí, una estufa (cocina) allá para que “el afortunado”
permita poner un cartel publicitario del candidato en el techo de su casa,
haciendo demagogia en general y prometiendo lo que no piensa cumplir. Lo
necesario para él es llegar arriba para conseguir el PODER, suyo y de su claque.
Y nosotros
seguimos viendo un panorama a todo color cuando en realidad somos las
marionetas de los más sinvergüenzas. No dejes que te manipulen, piensa en ti y
en tu familia. Debes poner metas y cumplirlas, piensa en cómo salir adelante y en cómo vas a lograrlo. No
importa cuál partido gane las elecciones, al otro día tu vida va a ser del
mismo color que era el día anterior, con los mismos conflictos y las mismas
preocupaciones.
No te dejes
engañar, aprende a leer entre líneas. ¡Ponte tus las gafas y mira la vida en
blanco y negro!
¡Japi
Bloguin y Happy Halloween para todos!!! ¡Saca tu escoba y comienza a volar!!! Yo ya
estoy aceitando la mía. ;)